¡A comprar libros sin morir en el intento!

Hoy que la cuenta bancaria parece recuperarse poco a poco del trauma post-decembrino me siento en la necesidad de hablar de libros y de cómo conseguirlos. En mi opinión, lector que se respete es amigo y visitante frecuente de las librerías, ve en ellas un paraíso por explorar y al decir “librería” el término se presta para abarcar a todo un abanico de posibilidades: si pensamos en el caso de Bogotá (que fuera Capital Mundial del Libro en 2007) se encuentra desde la pequeña y discreta pero no por ello menos sabia e interesante librería de leídos (soy de las que se opone a lo brusco del término “usado”) pasando por las independientes que poco a poco logran sostenerse y ganarse un espacio en la escena cultural capitalina hasta terminar en las grandes superficies con muchas sedes dispersas por toda la ciudad, y que en algunos casos no solo apuntan al mercado del libro sino también de variedad de productos y ofertas interesantes, sobre todo en una temporada como esta en la que, para muchos, la lista escolar es un servicio más por el que sufrir, del mismo modo que lo son la luz, el agua, el internet… suerte, con eso, papás y mamás de la patria. Pero volvamos al libro, ese que se compra por placer, no porque la profesora lo solicita para su plan lector, ¿cómo dar con el libro indicado sin ahogarse en el caos aparentemente infinito de una librería? que no haya pánico, aquí van unos tips para que, sin importar la librería de su elección, disfrute al máximo de su visita sin remordimientos y se vaya feliz para su casa a leer sus nuevas adquisiciones:

1) Vaya con tiempo Le recuerdo que estamos hablando de una expedición en busca del libro perfecto, no del impreso en su lista escolar, es por esta razón que si desea poder elegir con calma y sopesar todas las opciones, géneros y presupuestos disponibles, debe tratar de ir a la librería con bastante calma y no faltando cinco minutos para el cierre. Por favor, mentalícese para no estar allí por menos de quince minutos, usted va a mirar, va a tocar, va a leer contraportadas, va a preguntar, va esperando conocer al amor de su vida como si de novela de Nicholas Sparks se tratara, ¡si va a hacer algo, hágalo bien y que valga la pena el parqueadero o en su defecto el bus para llegar!

2) Sea un buen observador No importa el tamaño de la librería, tomarse el tiempo de mirar los estantes y las mesas de exhibición le puede valer el encontrar el libro con el que venía soñando y que no sabía que ya estaba disponible en el país, o esa oferta en libros de cocina- adivinanzas- virtudes y desventajas de salir con alguien de signo Libra- que tan feliz haría a su amiga de las clases de yoga, e incluso, esa preciosa edición de bolsillo de un libro en inglés que /en la vida/ se le hubiera pasado por la cabeza que encontraría en una librería local y que ahora danza frente a sus ojos casi que por accidente, todo es posible si abarca todos los espacios. Ojo, en el caso de las grandes librerías no se olvide de las vitrinas, no necesariamente se trata de apuntarle a comprar el número 1 de la lista de los más vendidos, pero sí el que llame su atención y que puede estar en un discreto rinconcito ahí al frente, así que no descarte de primera esa área.

3) Mejor solo que mal acompañado…¿ o no? Como decía en el primer tip, a la librería no se va por cinco minutos, así que sabiendo eso, ¡piense a quien llevar! y aquí las opciones de compañía varían dependiendo de su gusto, aquí le hablo de algunos casos en concreto:

-Los papás: este es el acompañante al que usted suele recurrir si está en una temporada en que el crecimiento y surtido de su biblioteca sigue dependiendo del bolsillo materno-paterno o tal vez de algún tío o familiar que lo consiente. Sepa que no necesariamente prevalecerá el criterio de qué tanto quiera o le guste el libro, por lo general el precio será una razón de peso para ver si logra salirse con la suya o no. Cuidado con los libros con portadas “oscuras” o que se vean “muy fuertes para su edad”, se expone a un pequeño debate moral con su progenitor en frente de todos, aunque por lo general terminará por llevarse el susodicho libro a casa, enhorabuena.

-El amig@ lector como usted: una apuesta segura, pero que puede llevarlo a salir no con uno sino con dos, tres y más libros debajo del brazo. ¿La razón? sugerencias y recomendaciones sin parar, sobre todo si al momento de ir a la librería usted y su amigo llevaban un buen tiempo sin verse, lo que significa que hay muchas lecturas que intercambiar.

-El amigo que no es lector pero que está abierto a escuchar: es el momento de lucirse, de hablar de lo que ha leído y de lo que está por leer, este tipo de compañía le permite alardear un poco, sobre todo en el stand del género que más le gusta, porque podrá pasar sus dedos por los lomos mientras dice “ya lo leí… ya lo tengo… este lo tengo en dos idiomas…..” y quién sabe, tal vez su acompañante termine por dejarse convencer y usted haya ayudado al negocio editorial promoviendo la venta de libros sin siquiera planearlo.

-La aplicación de Goodreads: Sí, leyó bien, la aplicación de la red social de libros y lecturas Goodreads está disponible para IOS y Android y con ella puede llegar a la librería con una idea clara de lo que quiere buscar gracias a su estantería de “Libros que quiero leer” y de recomendaciones de sus ciberamigos. Eso sí, cuidado con que le roben el celular…

4) No sea masoquista en sus elecciones. Resulta difícil creer que se puede ser masoquista con algo como la compra de un libro, ¡pero pasa! por ejemplo: si acaba de pasar por una ruptura amorosa, absténgase de comprar romance por al menos un tiempo y apunte a otros géneros, más acción, menos frases para subrayar, o si está en dieta, por favor, bájele a los recetarios, más “terapias alternativas para dummies” y menos “1000 galletitas en menos de 8 minutos”, no compre por comprar, deje que cada libro sea una experiencia, no un ladrillo más para equilibrar el desnivel de la pata de la cama.

5) Por último pero no menos importante: fije un presupuesto o límite de libros a comprar y trate por todos los medios posibles de apegarse a él.  La idea de comprar un libro puede tornarse en una deuda diferida a cómodas cuotas por seis meses si no se controla y establece una cantidad tope a gastar. El mercado es bastante flexible así que de acuerdo a su presupuesto determinado puede comprar un solo libro o varios en oferta, usted decide si le apuesta a decir “solo compraré un libro y ya” o “llevaré 100.000 pesos y lo que logre comprar con esto”, pero no deje que el “ataque” convierta su ida a la librería en un descuadre financiero de miedo, tenga cabeza fría, respire mientras hace fila en la caja para pagar y todo saldrá bien, es posible que se lleve menos libros de los que hubiera querido pero al menos habrá comida en la alacena, no lo empantallarán en datacrédito y si deja libros sin comprar, ¡está bien! una razón más para volver el próximo mes a su paraíso de librerías. También esté pendiente a las redes sociales de las librerías, cuando menos se lo espere podrían sorprenderlo con ofertas “express” en determinados sellos o fechas, ¡aproveche cuando se tope con alguna de estas!

Espero estos tips le ayuden en su próxima visita a su librería de preferencia, y como dato curioso de cierre, lo dejo con El Top 20 de las Librerías más hermosas del mundo. Ya sabe, si no le gusta, no lea.

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