Esto no se acaba hasta que se acaba: ¿qué pasa cuando una historia no termina como “debería”?

Sean bienvenidos a un nuevo y mejorado miércoles de libros en Si no le gusta no lea, ¿cómo lo trata esta semana? a mí de maravilla, con mucho cine todavía pendiente por ver y un tema que podría interesarle: Hoy no vengo a reseñar un libro en particular, o bueno, sí, hablaré de un libro que leí recientemente, pero más que el libro en sí, es lo que me pasó durante su lectura de lo que quisiera hablar, porque creo ciegamente en que la lectura es una experiencia tremendamente personal, y debería estar basada en la relación lector-libro, no en mediaciones ridículas de terceros, es usted, su libro, su gato-perro y algo de luz que por lo general nunca será suficiente para ver más allá de unos pocos párrafos, que lo diga mi astigmatismo. Así que mientras estaba en esta aventura de leer me encontré con un libro que prometía mucho y me dio poco, ¿por qué?

Por poner.

El bendito.

Final.

De afán.

Oh God, why.

Debo aclarar que no me opongo a las antologías de relatos, ¡en absoluto! y menos aún cuando dichas antologías son de relatos distópicos y cuentan entre sus integrantes a perlas como Veronica Roth, Margaret Stohl y Kami García, pero diablos, ¿por qué limitar el potencial creativo a unas pocas páginas teniendo toda una historia que pide a gritos ser desarrollada? Este triste suceso me ocurrió concretamente con Shards and Ashes, así que sí, hoy hablaré de lo que pasa cuando el final lo deja a uno “iniciado”:

Cover book Shards and Ashes by Melissa Marr and Kelley Armostrong

Cuando eres una autora a la que le ofrecen hacer parte de una antología de literatura distópica como esta, tienes dos posibilidades:

Consagrarte en la narrativa de este género por el que ya eres famosa, o bien saltar a escribir algo fuera de tu zona de comfort y apostarle a algo novedoso y que no sueles trabajar.

Pues bien, en esta antología editada por Melissa Mar y Kelley Armstrong encontramos autoras que le apuntan a ambas opciones, algunas acertando más que otras. Cuando tu género habitual es el de romance paranormal o la novela romántica, resulta interesante crear un contexto en el que el amor triunfa por encima de las catástrofes que suele retratar la literatura distópica, ¡pero no se pierde nada intentando! así que mi sorpresa fue grata cuando varias de las historias empezaron realmente bien, con mundos agonizantes debido a las catástrofes naturales o sociedades que al mejor estilo de Wall-E han decidido vivir en una nave espacial mientras avanzan a nuevos y lejanos planetas habitables, e incluso, una sociedad en la que los seres sobrenaturales han salido a la luz y han sido exiliados de los últimos campamentos de humanos en la tierra, ¡todo realmente brillante! pero tristemente, historias muy complejas se quedaron en finales apresurados y que dejan al lector totalmente “iniciado”, ¿en qué punto se sacrifica una historia que pudo ser una brillante novela en pro de una antología?

descarga

Voy a intentar ejemplificar un caso de estas historias sin spoilear a nadie, porque a pesar de que el libro solo se consigue en inglés y en Amazon, saben que la idea de todo esto es que usted lea, y creo que Shards and Ashes es un buen ejemplo para tener en cuenta a la hora de leer antologías de relatos juveniles, sobre todo si les gustó Divergente, Maze Runner o incluso The Hunger Games.

Imaginen que han construido un mundo en ruinas en el que el protagonista va a empezar una revolución brillante y ha encontrado al amor en el proceso. Al final, luego de unas 40 páginas de construir un sistema distópico casi perfecto, ¡BAM! decides terminar la historia borrando la memoria de uno de los protagonistas y con la susodicha revolución sin tomar lugar.

Qué.

Pasa.

Contigo.

Lo difícil de leer y de aprender en el proceso es que, como les decía al inicio, entre el lector y el libro no queda nadie, no hay un contrato tácito en el que el autor se comprometa a terminar una saga o historia del modo en que queramos (exceptuando algunos casos muy concretos que se han dado en redes sociales y de los que no he leído lo suficiente como para opinar) pero lo cierto es que siempre habrá preguntas sin responder y cuestiones que nos habría gustado leer y que no pasarán (lo que explica un poco la lluvia de fanfics que nos invaden) porque cuando leemos algo que no nos gusta, nuestra mente no puede hacer más que dar solución por su cuenta, y en mi caso, creería que al menos la mitad de los relatos de Shards and Ashes habrían terminado como novelas completas en mi biblioteca. Posiblemente también pase con esas sagas o novelas que al terminar dejan un saborcito agridulce porque faltó ese “algo” que hiciera del final algo memorable.

Es la vida del lector, nos encanta que la historia siga, pero cuando el autor lo decide, ya está, todo se termina y solo queda rogar que el próximo libro nos satisfaga un poco más.

No olviden que pueden comentar y suscribirse a las entradas, ¡sigamos hablando de libros y cine!

Si no le gusta, no lea, y si le gusta, ¡comparta!

Anuncios

Un comentario en “Esto no se acaba hasta que se acaba: ¿qué pasa cuando una historia no termina como “debería”?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s