Del dolor a la memoria: “Francotirador” de Chris Kyle

¡Bienvenidos bienvenidos!

Intento escribir sin que me tiemblen los dedos cortesía del profundo shock emocional con el que he estado lidiando desde anoche en la premiere de Sinsajo El Final (esperen pronto muy pronto la reseña), y me dije, “estoy vuelta papilla, ¿por qué no enfocarme en la página?” así que heme aquí, de regreso en los miércoles de libros de Si No Le Gusta No Lea.

Entenderé si les resulta confuso el título del post, muchos dirán “¿no habías reseñado ya esta película?” lo cual es cierto, aquí encuentran el post en el que hablo de la adaptación cinematográfica, pero hoy quiero hablarles del libro en que se basó la película, y comentarles un poco sobre las diferencias y ventajas de cada una para que así cada uno saque sus propias conclusiones.

De hecho, la primera pregunta que puede surgir es ¿desde cuándo reseño primero una película que el libro en que se basó? azares del destino, así de simple. Creería que este ha sido el año en que más autobiografías y biografías he leído, y pese a ser algo recelosa con el género, me sorprendió toparme con estos diarios de un polémicamente llamado “Héroe de la Patria” en Estados Unidos, que pese a no tener formación alguna en cuestiones literarias, nos ofrece un estilo narrativo bastante dinámico y activo que hace que sea difícil parar de leer. ¿Qué se esconde en los diarios de Chris Kyle?

Chris Kyle y su autobiografía.

Su vida misma, eso se esconde. 

Si leyeron la reseña de la película o se la vieron en algún momento sabrán cómo acaba la historia de Chris Kyle. De hecho, gracias a dos breves ensayos que se agregaron a la edición original del libro con motivo del lanzamiento de la película, podemos saber que la película y la autobiografía ya se habían escrito en su totalidad para el momento de la tragedia de Chris, de allí que el equipo de producción tuviera que reescribir el final del libreto original y gestionar la logística para grabar el funeral y el desfile, para de esa manera obtener las fuertes y emotivas escenas del final de la película. Sí, Bradley Cooper conoció a Chris Kyle en vida, y pudo escuchar de primera mano lo que muchos leímos en el libro.

El libro, el cual el propio Kyle reconoce que pasó por estrictos filtros de seguridad a fin de no revelar información clasificada, relata de forma clara y muy personal la historia del vaquero, hermano mayor estricto y con gran sentido del deber, que decide servir a su país y termina haciendo parte de los SEAL de la Armada (por sus abreviaturas de SEA, AIR, LAND, mar, tierra y aire), una de las élites militares y de inteligencia más particulares de las Fuerzas estadounidenses, y a la vez una de las que, hasta ese entonces, no se sabía mucho. Este es el Tridente que los representa:

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Un primer punto para tener en cuenta a la hora de leer este testimonio es la aparente simplicidad con que Kyle se refiere a la muerte y al peligro de la realidad de su labor: matar a los malos, fin. De hecho, vale la pena recordar esta escena de la película, aunque debo agregar que, en el diario, no había ningún niño con la mujer de la granada:

De regreso en el libro, en los distintos capítulos hay dos narradores: la mayor parte del tiempo estamos en la cabeza de Chris, que nos lleva de los ranchos y bares de Texas al reclutamiento y entrenamiento de la Armada para terminar en difíciles misiones de búsqueda, rescate y evacuación de territorios en Oriente Medio, con muchas, MUCHAS muertes de por medio y una que otra reflexión sobre lo mucho que le divierte el estar en acción y el poder “proteger a su país de estos terroristas asesinos”. La otra narradora, que permite hacer esas “pausas” en medio de las balaceras, las muertes y las heridas que describe Chris, es su esposa Taya, que pese a no ser muy evidente en la película, en el libro plasma de manifiesto su dolor e inconformidad por el modo en que Chris suele poner en primer lugar su servicio como militar por encima de su rol como padre y esposo de familia, de ahí que siempre prefiera ir a misiones en Irak, Irán y Afganistán que volver a casa a ayudar en la crianza de sus dos hijos, dejando así sola y preocupada a Taya.

Hablando de ella, es una mujer (resulta extraño no tener que usar el término personaje) que la ha tenido muy difícil: en el libro confiesa cómo debía calmar a Chris en las noches tras su regreso de la guerra, pues su estrés post-traumático no le permitía sentirse a salvo en ninguna parte y era normal que en las noches él terminara casi que por dar patadas y ponerla en peligro si ella no le explicaba que estaba lejos de la guerra y que no había nada que temer. Chris por su parte se cuestiona por el modo en que no sea “obvio” para Taya que en el orden de sus prioridades viene primero la Patria y después Dios y la familia, y no a la inversa como ella le quiere hacer entender, entonces será frecuente en el libro la angustia de ambos por salvar su matrimonio sin tener que abandonar los ideales de ninguno de los dos, porque si hay algo que enfatiza mucho el libro es la plena convicción con que Kyle se entrega a sus misiones como soldado y como Francotirador, y el modo en que cada una de sus acciones es una respuesta a su propio sentido del deber y del servicio a su Patria. Que ya a algunos la guerra nos parezca algo salvaje y que, queramos o no, solo deja tras de sí muerte y desolación, ya es otra cosa. De hecho, Taya Kyle también escribió un libro: American Wife: A Memoir of Love, War, Faith and Renewal.

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Si esperan encontrar lástima, culpa o remordimiento en las palabras de Kyle, me temo que no encontrarán un ápice de ellas, y eso fue algo que me impactó mucho de la lectura de estos diarios, la total deshumanización de los enemigos en el frente. Chris Kyle no piensa que está matando personas, para este Francotirador, cada enemigo que cae es una persona más que se sentirá a salvo de regreso en Estados Unidos, y un paso más cerca del fin de la guerra, así que no importarán las medidas que deba tomar con tal de acabar con todos los integrantes del bando opuesto y a quienes los apoyen. Así es la guerra, injustificada, cruda y potente.

Francotirador es una lectura difícil de ver con ojos meramente literarios, porque no solo hablamos del estilo o de la “idea” del autor, sino de una realidad que, nos guste o no, efectivamente tuvo lugar, y resulta difícil entender que lo que bien podría ser una novela de acción, es una descripción desde la mente de un hombre que, si bien llamaron letal, asesino, héroe entre otras, no se puede negar que tuvo un final que raya en lo irónico y lo trágico.

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Es valioso e importante que le sigamos dando cabida en nuestras bibliotecas a estos escritos que desde lo personal y vivencial nos ponen a pensar en lo polémico de las decisiones que tomamos y de lo que hacemos con la vida que nos tocó vivir, porque es válido también preguntarnos, ¿qué nos lleva a leer o a ver con tanta curiosidad y ahínco una película sobre la vida del Francotirador más letal en la historia de Estados Unidos? la respuesta la da cada uno de nosotros. En mi caso, intento entender esa faceta de un país que he visitado y que, siempre que he ido, se ha mostrado distinto y abierto a las ideas y las personas. Tal vez solo haya conocido su “lado bonito”, y algo me dice que mejor no conozca el lado feo. En verdad que sí.

Gracias por leer mis palabras de hoy en Si No Le Gusta No Lea, espero que me compartan en Facebook y Twitter sus percepciones sobre el tema y que nos veamos muy pronto en otro post.

Si no le gusta, no lea, y si le gusta, ¡comparta!

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