La importancia de ser amables: un recorrido por el mundo de Wonder

¡Muy buenas tardes, queridos lectores de Si No Le Gusta No Lea!

¿Cómo los trata esta semana que ya va por la mitad? ¿Ya saben si pasaron todo en la U o no? Espero que estén mucho más tranquilos luego de tanto corre corre y más que listos para unas vacaciones con mucho cine y buenas lecturas.

Precisamente, en este miércoles de libros tengo una especie de “mix” entre libro y película para que hablemos un poquito de literatura de temas difíciles, en particular, del bullying, realidad que, nos guste o no, existe y debe ser confrontada y puesta en boca de todos.

El libro de hoy, hace parte de toda una “serie” editada por Penguin Random House, y he tenido la suerte de reflexionar y pensar muchísimo gracias a las distintas historias que la componen, se trata de Wonder/La lección de August, de la autora R. J. Palacio.

En sus libros, esta autora de padres colombianos nos presenta a August, Auggie Pullman, un niño que padece una extraña enfermedad degenerativa, y que tras veintisiete cirugías no puede decir que su rostro sea propiamente el de un niño “normal”. Habiendo estudiado en casa con su mamá por mucho tiempo, ha llegado la hora de ingresar a la escuela secundaria, y con ello, el enfrentarse a muchas personas que no están acostumbradas a ver a un niño con deformaciones como él. Para ponernos más en contexto, les comparto el tráiler de la adaptación cinematográfica, la cual se estrenó en nuestro país el pasado 23 de noviembre:

Como es natural en un niño de su edad, Auggie intenta enfrentarse al primer día de escuela con los nervios propios de quien llega a un lugar nuevo para empezar desde cero, y todo esto se complicará aun más cuando se tope con una triste verdad: su cara es distinta, y para algunos, lo distinto es sinónimo de miedo. De la mano de su familia, su profesor (el señor Browne) y de algunos amigos, nuestro protagonista descubrirá poco a poco que cada persona es un universo único, con sus propias estrellas y batallas, y que basta un poco de amabilidad para generar un impacto real y positivo en todos quienes nos rodean.

Conforme avanzan las aventuras escolares de Auggie, podremos conocer distintas historias que se van entrecruzando para contarnos el modo en que varios personajes ven y perciben a nuestro amiguito, como es el caso de sus papás Nate e Isabel, su hermana Via y los compañeros de colegio de Auggie (Charlotte, Jack, Summer y Julian). Con un estilo narrativo muy ameno y sencillo, ideal para ubicarnos en la mente de un niño de diez-once años, todas estas historias nos llevan por emociones como el miedo, el dolor, la tolerancia, el perdón y la amistad, pues una de las lecciones que nos dejan estas historias es que necesitamos ver más allá de lo físico para descubrir los verdaderos tesoros que tenemos para ofrecer y recibir, y que detrás de una historia se esconden muchas más buscando ser escuchadas, de allí que no podamos juzgar a la primera a sus protagonistas.

De hecho, las historias de los personajes que conocemos en La lección de August se expanden aún más en Charlotte tiene la palabra, La historia de Julian, El juego de Christopher y El libro de preceptos del Señor Browne, lecturas que en verdad valen la pena, pues nos ayudarán a entender muchas de las situaciones que tanta rabia o impotencia nos causaron en La lección, y aunque no pienso entrar en detalles para no hacerles spoiler, sí puedo decirles que R. J. Palacio ha logrado crear un pequeño “universo” literario en el que cada personaje tiene algo valioso que aportarnos y es una colección muuuy bonita. Yo por lo menos, pienso leerla con mi sobrino en unos añitos. A manera de ejemplo, les comparto una de mis preceptos favoritos del Señor Browne:

“Albergamos en nuestro interior las maravillas que buscamos a nuestro alrededor.”

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En definitiva, pienso que estas novelas pueden propiciar un diálogo abierto y real sobre el bullying, pues como Auggie, posiblemente todos en algún momento de la vida nos hemos sentido fuera de lugar, temerosos de no encajar o de cumplir determinados estándares de belleza o pensamiento, y si hay algo que el libro nos muestra, es que no siempre estamos tan solos como nuestros miedos quisieran hacernos creer. Por el contrario, cuando dejamos de lado las dudas y nos damos la oportunidad de hablar y escuchar las historias de los demás, podemos ver que todos estamos recorriendo un mismo camino, y que algo de ayuda nunca está de más.

Si ya leyeron los libros y les preocupa que la película no le haga justicia, puedo decirles sin problema que es una adaptación hermosa, bastante fiel a la historia original. y de hecho, en este punto prefiero darle la palabra a la autora del libro y el director de la película (Stephen Chbosky, a quien le debemos otra JOYA llamada Las ventajas de ser invisible):

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“Si te dan a elegir entre leer el libro y ver la película, ¡ELIGE AMBAS! Gracias por venir <3”

En verdad espero que se animen a leer la novela, a ver la película, y por supuesto, a hablar sin miedo sobre aquello que nos asusta, pero que a la vez nos hace únicos y especiales, en fin, a estar orgullosos de todo eso que nos hace ser Extraordinarios.

Me despido por hoy contándoles que vamos a tener unos concursos FABULOSOS en los que podrán ganar los libros de Wonder y kits oficiales de la película, ¡así que no se despeguen de nuestro fanpage en Facebook !

Espero que sea un día maravilloso para todos ustedes, que nadie los trate mal en casa, el trabajo o el estudio, que ustedes tampoco traten mal a nadie y que poco a poco este mundo de locos empiece a ser alguito más amable.

Si no le gusta, no lea, y si le gusta, ¡comparta!

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¡Viva México!: reseña de “Coco”

¡Muuuuuy buenos y felices días a todos! ¿Cómo se encuentran en este último lunes de noviembre? Espero que muy bien, que los finales de la U o el trabajo no los hayan masacrado, y que poco a poco estemos cerrando el año de la mejor manera posible.

Estoy muuuuy feliz de poder compartir este lunes de cine con todos ustedes, pues por fiiiin estoy en vacaciones, y aunque la vida laboral sigue (la adultez es una trampa, NO CAIGAN EN ELLAAAA), ciertamente puedo regresar un poquito más al blog y a diversas actividades que tengo en mente para todos, ¡así que yay!

La película de hoy llegó a las salas de cine de todo el país gracias a Cinecolor Films, así que pónganse cómodos y disfruten de la maravilla de hoy, Coco, de Disney Pixar:

Y bueeeeeno, tenemos aquí una película que ya con el tráiler enamora. Desde los premios Oscar de este año escuchamos a Gael García Bernal hablarnos de este proyecto, y debo reconocer que a partir de ese momento quedé con muuuucha curiosidad: ¿qué podría llevar a los estudios Pixar a querer hacer una película sobre el Día de los Muertos? Pues bien, la respuesta nos la entrega esta cinta dirigida por Lee Unkrich y Adrián Molina, que con un elenco cargado de talento mexicano nos ofrece una historia tan llena de color y magia como la celebración misma.

En la película conoceremos a los Rivera, una tradicional familia mexicana, para quienes la música está totalmente prohibida desde que una tragedia les arrebató a un ser querido hace muchos años.  Apáticos de la música y de todas sus manifestaciones, los Rivera se han dedicado por generaciones enteras al oficio de crear zapatos, y todos son felices siguiendo el negocio familiar, excepto Miguel, nuestro querido y adorable protagonista.

Este jovencito amante de la música se siente frustrado de no poder seguir sus sueños de ser músico y tocar su guitarra cuando quiera y como quiera, y todo cambiará cuando en su pueblito inicie la celebración del Día de Muertos, esa noche en la que todos sus antepasados pueden volver a la tierra para degustar sus platos favoritos, visitar a sus seres queridos que todavía viven y ser recordados con cariño en diversos altares y ofrendas dispersos por todo México.

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Dicha celebración ha perdido significado a ojos de Miguel, para quien solo es una noche más en que no puede demostrarle al mundo sus dotes musicales, pues su familia le ha prohibido participar del festival musical del Día de Muertos, hasta que en un giro inesperado de los hechos, el travieso Miguel se hallará del otro lado de ese puente que comunica al mundo de los Muertos con el de los Vivos. ¿Podrá regresar a su hogar? Viendo la película sabrán la respuesta.

Como ya es habitual en Pixar, tenemos aquí una cinta que en apariencia puede tomarse como una historia sencilla, pero que ya estando en la sala, termina por sorprender, no solo por la riqueza visual tan característica de Pixar que nos ha dado mundos como el de Nemo y Dory, sino que además nos lleva de viaje a lo más profundo de la cultura mexicana y el modo en que su Día de Muertos es en realidad una celebración de la vida misma y de esas personas especiales que permanecen vivas en nuestras memorias.

En su viaje por el mundo de los Muertos, Miguel no solo se encontrará con familiares a quienes apenas conocía de fotos viejas, sino que también contará con la ayuda de su fiel perro, Dante, y de Héctor, un pobre difunto a quien ya casi nadie recuerda. Conforme se acerca el amanecer y su regreso a casa peligra, nuestro querido chamaco tendrá que reconciliarse con su identidad y con su pasado, pues si hay algo en lo que se enfoca muchísimo esta película, es en la importancia de la familia y de abrazar y entender el significado de todas estas lindas tradiciones de la cultura mexicana, así que… ¿se animan a acompañar a todos estos geniales personajes en esta aventura de otro mundo?

Sin entrar en mayores detalles, pues ooooodio hacerles spoilers, sí puedo adelantarles que en Coco se encontrarán con una que otra sorpresita que hará que en verdad se sientan en una telenovela mexicana (cosa que me encantó), y el hecho de que hayan tenido en cuuenta detalles tan característicos de nuestra esencia latinoamericana (como la icónica chancla de la abuelita o las grandes reuniones familiares) me pareció algo muy bonito y significativo, así que pude entender perfectamente por qué esta película ha sido la LOCURA en México, tanto así que fueron quienes primero la vieron, pues allá la peli se estrenó precisamente a pocos días del Día de Muertos.

En definitiva, Pixar le apostó a lo regional, a la pasión y encanto de México, y a mi parecer lograron un homenaje bellísimo a este país que no solo ha tenido un año durísimo, sino que también se ha ido ganando un muy merecido renombre en el ajetreado mundo de Hollywood, que lo diga el propio Gael, que no solo le da vida al personaje de Héctor en la versión en inglés, sino también en español.

La invitación es pues a que se animen a ir a ver esta película tan bien lograda, con personajes que en verdad nos recuerdan a nuestras propias familias, una historia que nos pondrá a pensar en nuestros propios antepasados y una banda sonora que posiblemente nos dejará a todos tarareando por SEMANAS. Si no me creen, aquí un adelantito:

Me despido por hoy, no sin antes recordarles que sieeeeempre los leo en Facebook y Twitter, me encantará saber cómo les fue viendo la película y si quedaron tan antojados como yo de ir alguna vez al Día de Muertos en México, ¡ya veremos si se logra alguna vez!

Espero que tengan un lindo inicio de semana, ¡los quiero!

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Ayyyy, mamá: reseña de “Liga de la Justicia”

¡Muuuuy buenas tardes a todos y bienvenidos a un nuevo lunes de cine en Si No Le Gusta No Lea!

¿Cómo van esos finales? ¿Los que trabajan van a salir a vacaciones? ¿Tienen frío? Espero que, ya sea en el estudio o el trabajo, todas las cosas se estén dando de maravilla para todos ustedes, que no les dé gripa, y que todo marche bien, a fin de cuentas, luego de tanto esfuerzo, lo que uno espera es ver los frutos de todo eso.

Hablando de frutos, hoy vengo con una pelicula fruto de varios meses de paciencia y de la expectativa permanente del team DC, que en realidad es a quien se dirige esta película, ya sea por tradición o por la curiosidad y esperanza tras el éxito de Wonder Woman. Tristemente, aunque la taquilla del fin de semana no fue la mejor, mi corazoncito fangirlero no podía quedarse sin hablar del tema y de todas las cosas buenas y malas que han surgido al respecto, de allí que desee compartir mis apreciaciones con todos ustedes, así que vamos con el tráiler de Justice League:

Bueno, el desafío para los estudios Warner y DC era enorme, luego de las desinfladas de Suicide Squad y su posterior recuperación con Wonder Woman, lo cierto es que el público no sabía a qué atenerse, pues este experimento podía resultar o muy bien o muy mal, y bueeeeno, juzguen ustedes mismos.

La historia comienza con el desasosiego tras la muerte de Superman, todo un símbolo de esperanza para Metrópolis. En el momento en que una serie de peligros invaden tanto a Metrópolis como a Gotham City, el multimillonario Bruce Wayne (mejor conocido como Batman, e interpretado por Ben Affleck) pondrá en marcha su plan para reunir a un grupo de aliados con el fin de combatir el mal y devolverle un poco de paz a los habitantes de estas ciudades. Para ello, contará con el apoyo de Diana Prince (Wonder Woman, interpretada por Gal Gadot), para quien será todo un desafío salir de su aparente vida tranquila y anónima para salvar nuevamente al planeta de un peligro enorme, y juntos emprenderán una búsqueda por distintas ciudades y personajes para lograr consolidar el equipo perfecto.

En su misión, se cruzarán con Arthur Curry (Aquaman, interpretado por nuestro Khal Drogo Jason Momoa), Barry Allen (el divertido Flash, traído a la vida por Ezra Miller) y Victor Stone (también llamado Cyborg, interpretado por Ray Fisher). Lejos de ser un equipo armonioso o sincronizado, cada uno de nuestros héroes cuenta con heridas y problemas distintos; a algunos, los conocemos más en detalle cortesía de las entregas anteriores del universo DC, y otros, como Aquaman y Flash serán tan solo unos sutiles abrebocas para las producciones que vendrán en los próximos años.

A pesar de esto, seremos testigos del modo en que diversas situaciones lleven al equipo a tener que unirse o unirse cuando el mundo enfrente su mayor amenaza a la fecha, y si bien el resultado final no será el esperado por todos, pues hay uno que otro giro algo wtf, ciertamente logra generar la curiosidad suficiente para ver qué nos depara DC en 2018-2019 por ejemplo, pues tendremos unos primeros vistazos al mundo de la Atlántida, que se desarrollará en pleno en Aquaman, y no solo los humanos estarán en peligro, de allí que nuevas alianzas vean la luz. ¿Podrá esta nueva unión de héroes salvar el día? Solo yendo a cine lo sabrán.

Ahora, algo que hay que enfatizar bastante, son las cuestiones técnicas que, si no soy muy afines al Team Marvel como yo, descubrirán cuando vean la película: no podemos negar los giros que dio la película en post-producción, recordemos que el director original Zack Snyder tuvo que retirarse del proceso debido a una tragedia familiar, y su lugar fue ocupado por Joss Whedon (integrante del Team Marvel y director de varias películas de Avengers) , quien cambió varias tomas y, todo parece indicar, fue el responsable de los momentos TAN incómodos y de humor innecesario que en ocasiones salpican la trama. La verdad sea dicha, estas bromas y momentos “awkward” suelen funcionar en el universo Marvel, de hecho ya estamos acostumbrados a ellos, pero verlos en algo de DC fue bastante extraño, hasta el punto de poder notar qué era de Snyder y qué era de Whedon. El caos narrativo ha sido tal, que varios fans empezaron una petición online para poder ver la director’s cut de Snyder, SIN intervención de Whedon. Debo reconocer que yo amaría ver esa versión, fin.

Aun así, con el dolor del alma debo reconocer que el posible fracaso en taquilla de esta película no puede recaer en un único factor, pues al caos Snyder-Whedon, podemos sumarle un villano que se veía realmente postizo, y el hecho de que en algunas escenas  no se aprovechó al cien el potencial de personajes como Diana Prince, o que tuviéramos que lidiar con los elementos sobreactuados de Flash, que si bien entendemos que buscaba ser cómico, ya resultaba excesivo en algunos momentos.

En resumen, Justice League era una película que en verdad esperaba que la sacara del estadio, y si bien puede ser mejor que Batman vs. Superman (hay ciertos atisbos a los cómics originales y momentos sorpresivos y llenos de sentimientos que nos salvan la patria), no creo que logre sobrepasar al bombazo que fue Wonder Woman.

Queda en cada uno de nosotros la pregunta sobre qué hubiera pasado si otras personas hubieran asumido la post-producción de la película, o si realmente estábamos esperando mucho y recibimos más bien poco, pero lo cierto es que esto tal vez nos haga reflexionar sobre lo complejo de subestimar un producto cinematográfico con tantos adeptos en el Team DC, y una tradición del cómic que puede verse ultrajada si sus adaptaciones al cine siguen dejando tanto que desear.

Ahora, quisiera escucharlos a ustedes, ¿les gustó? ¿no? ¿por qué? estaré muy muy pendiente de leerlos en Facebook y Twitter.

Espero que tengan un lindo lindo inicio de semana, ¡recuerden sonreír y tomar chocolatito!

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Seis años valieron la pena: reseña de “Mil veces hasta siempre” de John Green

¡Muuuuuy  buenas tardes, queridos lectores y lectoras de Si No Le Gusta No Lea!

¿Cómo los recibe esta tardecita de ombligo de semana? No puedo creer que nos estemos acercando más y más a la mitad del penúltimo mes del año, tal vez sí sea cierto que el tiempo está marchando más rápido que de costumbre, o simplemente una parte de nosotros se niega a aceptar que, querámoslo o no, el 2017 va poco a poco llegando a su final, y lo que se hizo, se hizo.

Pero bueno, por fortuna para todos, el mes de noviembre nos trae muchas cosas fabulosas en la agenda, incluyendo el libro del que quiero hablarles hoy, y que, mano en el corazón, llevaba mucho tiempo esperando, se trata de “Mil veces hasta siempre” (en inglés, “Turtles all the way down“), del estadounidense John Green, y perteneciente al sello Nube de tinta que edita Penguin Random House. 

Un primer aspecto a aclarar antes de empezar es el título de la novela, pues aunque todos esperábamos encontrar en su traducción la palabra “tortuga”, lo cierto es que la expresión a la que hace referencia el título original no era tan sencilla de traducir, así que sí, parte del asunto está en tener una metáfora que pierde lógica si se traduce literalmente, así que seamos algo flexibles al respecto, por favor.

El libro llegó a mis manos tras algunas semanas evitando a toda costa cualquier posible spoiler de la trama, sobre todo teniendo en cuenta que con el dólar tan alto había evitado comprarlo en mi Kindle, así que con toda la expectativa del caso me di a la labor de desconectarme de todo y de todos para poder disfrutar esta historia que tanto tiempo llevaba esperando.

En mi lectura pude conocer a Aza, una joven para quien el mundo es una masa enorme de bacterias y peligros. Para ella, cosas en apariencia sencillas de hacer como dar la mano, besar o acostarse al lado de alguien son todo un desafío, pues su mente marcha a mil por hora y la lleva a pensar en todas las posibilidades del contacto humano: ¿y si esa persona que le da la mano no se la ha lavado en varias horas y le pasa sus gérmenes?, ¿y si en la lengua se alojan suficientes bacterias para matarla? Lo que para muchos es un drama excesivo, para Aza es su día a día. ¿Por qué? Pues porque, señoras y señores, nuestra protagonista tiene ansiedad. A-N-S-I-E-D-A-D. Cuanto antes se acostumbren al término, mejor.

La rutina de Aza transcurre entre sus distintas manías y sus constantes esfuerzos por mantener una apariencia de “normalidad”: la fórmula incluye ir al colegio todos los días, manejar a su coche Harold, fingir que se toma sus medicamentos y escuchar a su mejor amiga de toda la vida, Daisy, una loquilla creativa y extrovertida amante de los fanfics de Star Wars. La ya caótica vida de Aza dará un giro cuando un misterio involucre a su compañero de la infancia, Davis, y guiada por la histeria de Daisy, nuestra protagonista emprenderá una búsqueda de pistas que bien podrán llevarla a descubrir el acertijo, o ¿por qué no? plantearse nuevos interrogantes sobre su pasado y el de Davis.

Como ya es habitual en la narrativa de John Green, nos encontramos con un relato lleno de humor adolescente, situaciones del diario vivir juvenil y muchas frases que llegan al alma, de esas que vale la pena atesorar y marcar con post-its para luego releer.

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El talento de John radica en presentarnos personajes complejos, con muchos defectos y altibajos tanto físicos como emocionales, y precisamente esa es la clave, no se idealiza en modo alguno la etapa de la adolescencia, y mucho menos se subestima a sus lectores, simplemente hay realidades y cosas que pasan y así- es- la vida.  Por unos instantes, logramos olvidarnos de nuestras propias tragedias para acompañar a sus protagonistas en distintos viajes de introspección, y ese vínculo que se genera entre el lector y los personajes es lo que permite que todavía recordemos con cariño a personajes de otras de las novelas de Green como lo son Alaska, Quentin, Margo, Hazel y por supuesto Augustus.

Como alguien que ha lidiado con un problema de ansiedad durante varios años, debo decir que me identifiqué con Aza desde el inicio, entendí realmente sus luchas, sus miedos, y el modo tan genial en que John nos presenta a esa “vocecita” que algunos días hace que hasta levantarse de la cama sea una labor titánica, y es que si hay algo que nos muestra “Mil veces hasta siempre“, es que debemos romper con el estigma de las enfermedades mentales y abrir el diálogo para aceptar y apoyar estas realidades, pues en ocasiones resulta muy sencillo juzgar a alguien sin saber los demonios con los que está batallando esa persona, ¡ de seguro hay muchas Aza allí afuera!

Como es habitual en mis reseñas, no pienso decirles cómo termina el libro, sería poco ético de mi parte, pero sí puedo decirles que en esta nueva novela hay giros sutiles que la diferencian de otras novelas de temática difícil como lo son “Buscando a Alaska” y “Bajo la misma estrella“, así que si pensaban que ya lo habían leído todo sobre este autor, tal vez sea un buen momento para reconsiderarlo.

La invitación es a que le den una oportunidad a esta novelita que 1) se lee meeeega rápido, 2) puede propiciar un diálogo cercano y realista sobre las enfermedades mentales, sin caer en ladrillazos técnicos o en victimizaciones innecesarias. Además, el club de fans oficial de John Green en Colombia tiene para todos sus lectores las Semanas de John Green, del 8 al 24 de noviembre, con muchas actividades y sorpresas para los Nerdfighters (fact: así se llaman los fans de John y Hank Green).

Me despido por hoy recordándoles que siempre estoy leyéndolos en Facebook y Twitter, la idea es que juntos sigamos construyendo ideas, sueños y aventuras en torno a la literatura y al cine, ¿me acompañan? 🙂

Espero les haga un bonito clima finalizando el día, que no se me laven con estas lluvias de locos y que reciban muy pronto esa sorpresa que tanto tiempo llevan esperando.

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Entre editoras nos entendemos: reseña de “El peso específico del amor”

¡Muy buenos días, queridos lectores y cuchurrumís de Si no le gusta no lea!

Un mes que despedimos y uno que recibimos con la angustia de saber que el año se nos empieza a acabar y con la esperanza de saber que todavía podemos cumplir algunas metas y concretar uno que otro sueño pendiente por ahí.

Hablando de sueños pendientes, estoy muuuuy feliz de poder compartir un nuevo miércoles de libros con todos ustedes, de hecho, acabo de darme cuenta de que llevamos unas cuantas semanitas juiciosos con reseñitas de libros todos los miércoles, ¡yippy yay yay!

El libro de hoy llegó a mí gracias a nuestros amigos de Ediciones Urano, que distribuyen en Colombia el sello Umbriel al que pertenece la novela de hoy, llamada “El peso específico del amor” así que sin más introducciones, comencemos:

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Si un día de estos les preguntara en qué consiste el oficio de nosotros los editores, ¿qué me responderían?, ¿que leemos por montones?, ¿que trabajamos con autores? Las respuestas son muchísimas, y para Francesca, nuestra protagonista de hoy, su trabajo como editora es el centro de su vida. Entrada en sus 30’s, los días de Fra transcurren entre manuscritos, autores egocéntricos, reuniones poco provechosas, un director editorial histérico y una rutina que, si bien la mantiene ocupada 25/8, no está del todo mal, si hasta tiene una relación estable con su compañero de apartamento, Edoardo.

En apariencia, la vida de Fra es muy normal, pero cuando llega la noche, todo cambia: su cocina se llena de aromas, ingredientes y sabores, y es que nuestra protagonista casi nunca pega el ojo. Detrás de su vida rutinaria y predecible, Fra está lidiando con un problema familiar bastante complicado, y la monotonía en que ha caído su relación con Edoardo la ha llevado a pasar las noches enteras horneando todo tipo de recetas con tal de evitar estar sola con sus pensamientos.

Como si todo esto fuera poco, un encargo de su jefe pondrá a Fra entre la espada y la pared, porque ¿qué puede pasar cuando te asignan editar la próxima gran novela de la literatura italiana, cuyo autor es un divo de primera categoría? Leonardo Calamandrei, rompecorazones y dueño de los afectos de todas las librerías y editores italianos, es la bestia que Fra tendrá que domar en una carrera contra el reloj para publicar su próxima novela, la cual bien puede salvar o condenar a la editorial en que trabaja, y de paso, su carrera.

Leonardo, acostumbrado a que nadie le diga que no y a escribir cuando le dé la gana, sin seguir consejo o pauta alguna, será la cereza que necesite el pastel de Fra para quemarse, y nuestra protagonista terminará enfrentando un sinfín de situaciones que la llevarán a preguntarse por sus planes de vida, sus sentimientos para con Edoardo, y ¿por qué no? por los límites del amor a la hora de entregarse en una relación, pues si hay algo que nos enseña este libro, es que no porque eres editor de novelas románticas significa que tu vida sea una. 

¿Podrán Fra y Leonardo publicar su novela? ¿Cuántas recetas aprenderemos en el proceso? Estas son tan solo algunas de las preguntas que resolverán si se animan a leer esta novela de la autora italiana Federica Bosco, que con un estilo muy personal y cercano termina por presentarnos con algo de humor las carreras de la vida editorial, combinadas con las distintas vidas de sus trabajadores.

Tal vez, el hecho de ser editora fue lo que me permitió conectar de inmediato con la novela, pues ponerse en los zapatos de Fra resultó sencillísimo para mí, en ocasiones me sentía en sus reuniones editoriales o en sus carreras por terminar un proyecto a tiempo, ¡son cosas que pasan todo el tiempo!

Ahora, al entrar en su cabeza nos topamos con un personaje tremendamente herido, con muchas cosas de su pasado que deben ser sanadas, y una necesidad profunda de encontrar el amor verdadero, pero no el de los cuentos de hadas, sino ese que te acepta rota y despeinada, con tus manías y defectos, que toma el control de las situaciones cuando sientes que el mundo se te viene encima y que ya no puedes sola con todo, y eso fue algo que me gustó muchísimo de esta novela,  pues me recordó que, en ocasiones, la simpleza de la vida cotidiana es un material igual de válido y provechoso para crear una historia llena de altibajos emocionales y uno que otro giro inesperado. Eso sí, respiren profundo y llénense de paciencia a la hora de leer los capítulos finales, ¡ya verán por qué!

Sin entrar en más detalles, pues vale la pena que lo lean, quiero cerrar invitándolos a que, como Francesca, reflexionen por un momento en todas esas cosas que hacen de su vida algo especial y único, en esas personas que les recuerdan que los malos momentos de alguna manera tienen que pasar, y que nada puede ser tan malo si tienes algo de chocolate y vainilla a la mano, ¡así que no se olviden de ellas!

Les recuerdo que siempre estamos en Facebook y Twitter para leernos y comentar esas lecturas que nos endulzan o salan la vida, ¡así que los espero por allá!

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Lucha. Ama. Sobrevive: cinco claves express para entender las Sagas “Rebelión” y “TGM”

¡Muy buenas tardes, queridos lectores y cuchurrumís de Si No Le Gusta No Lea!

¿Cómo están en este miércoles algo frío pero con pequeños atisbos de solecito? ¿Preparados para morir viendo Stranger Things el viernes? Espero que sí 😀

Hoy, vengo con un miércoles de libros algo flash pero no por ello menos divertido, así que prepárense para viajar unos añitos en el futuro y adentrarse en las sagas Rebelión y TGM (Tercera Guerra Mundial), escritas por la talentosísima Anna K. Franco y editadas por Ediciones B con el sello Blok (que, recordemos, ahora hace parte de la familia Penguin Random House).

1) Un sistema político digno de las buenas distopías

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Ya sea que empiecen sus lecturas por Bios, 2023 o por Rebelión, Alienación y Abdicación,  el común denominador en todas estas novelas es el caos reinante en una sociedad para la que la Tercera Guerra Mundial es/ha sido inevitable. Ya sea antes o después de dicho conflicto, lo realmente importante es que los gobiernos continúan tan ciegos y hambrientos de poder como en la actualidad. Contrario a lo que cabría esperarse, el futuro no es tan esperanzador como podría pensarse, así que prepárense para experimentar el caos y la violencia de una sociedad que sacará lo mejor y lo peor de sí con tal de sobrevivir. Sean bienvenidos al Nuevo Mundo…

2) Personajes para todos los gustos

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Nahier, Lenah, Annie, Alexander, Mike y Kate, son tan solo algunos de los nombres de los valientes y encantadores personajes que encontrarán conforme avancen en sus lecturas.  No planeo hacerles spoiler y decirles en qué libro(s) aparece cada uno, solo sepan que no estarán solos en sus lecturas, por el contrario, se encontrarán con personas tan humanas, sensibles y frágiles como ustedes o como yo. La chispa está en el modo en que dichas debilidades serán usadas a favor o en contra cuando el mundo parezca venirse abajo, y es su misión como lectores abrirles las puertas del corazón a todos ellos y acompañarlos en sus errores y aciertos, en sus miedos y esperanzas.

3) Acostumbrémonos a ver doble

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Los mundos de las sagas Rebelión y TGM están marcados por algunos de los tópicos más conocidos de la ciencia ficción, que recordemos, se pregunta por el futuro y el alcance de los avances científicos y tecnológicos. Por supuesto, estos avances no necesariamente han de traducirse en progreso y avance para todos, de allí que hablemos de distopías, es decir, de sociedades imperfectas pese a su gran despliegue tecnológico y aparente orden social. Temas como la clonación humana, el control mediante agentes químicos y el uso de seres humanos como juguetes militares son algunos de los tópicos que encontrarán en sus páginas.

4) Ohhhh el amor

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No porque el mundo se esté acabando significa que no tengamos tiempo para buscar a esa persona que nos haga ser mejores cada día y luchar contra nuestros demonios. En este caso, el amor será un tema transversal en todas las novelas, una gran base para que todas las acciones y decisiones que se tomen. Una de las grandes lecciones que me dejaron estos libros fue precisamente esa, que gracias al amor se vencen los miedos, se sanan las heridas y se sale adelante, un día a la vez.

A pesar de tener momentos románticos y muchas frases que llegan justo al corazón, más allá de caer en clichés o convencionalismos, las relaciones amorosas que conoceremos en estas sagas son mucho más complejas, pues tanto héroes como heroínas tendrán que aprender a poner en una balanza sus sentimientos y los sacrificios que la guerra les demanda, ¡nada es tan sencillo como parece!

5) Talento de Argentina para el mundo

2023

Por último, pero no menos importante, quisiera preguntarles, ¿cuál fue el último autor o autora latinoamericano que leyeron? Es muy significativo para mí el hecho de que tengamos a autoras como a Anna K. Franco o Romina Russell apuntándole a este tipo de narrativas tan bien estructuradas y complejas, alejándose del estigma de que América Latina no produce literatura juvenil de calidad, ¡todo lo contrario! sagas como RebeliónTGM y Zodíaco no tienen nada que envidiarle a otras distopías nortamericanas como Los Juegos del Hambre y Amanecer Rojo, así que démosle una oportunidad a nuestro querido continente, yo lo hice y salí gratamente sorprendida.

Espero se animen a conocer estas sagas, a leerlas y comentarlas siempre que deseen en nuestro Facebook y Twitter, ¡aquí estamos siempre para ustedes!

Ojalá estén teniendo una semana muy bonita y productiva, ¡ya pasamos la mitad, sí se puede, sí se puede!

Si no le gusta, no lea, y si le gusta, ¡comparta!

Está bien no estar bien: reseña de “Cosas que piensas cuando te muerdes las uñas”

¡Muy buenos días, cuchurrumís! ¿Cómo amanecen en este ombligo de semana? Yo siento que casi no me ha rendido, la ventaja de los festivos es que uno descansa montones, pero después hay que hacer en cuatro días el trabajo que sueles hacer en cinco días, ¿no les pasa algo similar?

Hoy, me emociona muchísimo poder compartir con ustedes una reseñita de un libro que llegó a mis manos gracias a Editorial Planeta, y que viene muy bien en este mes en que hablamos de brujas, arañas, zombies y demás cosas que nos “asustan”. Se trata de “Cosas que piensas cuando te muerdes las uñas”, de la autora colombiana Amalia Andrade, y en verdad me alegra MUCHO que me acompañen el día de hoy a hablar de esto.

Para empezar, quisiera contarles que tuve el gusto de ver un par de clases con Amalia cuando estudiábamos en la Javeriana. Era un grupo de alumnos bastante interesante, del que salieron nombres bien conocidos en las letras colombianas actuales, como es el caso de la propia Amalia o de su gran amiga y también autora publicada, Alejandra Algorta.

¿Sabía en ese entonces que en el futuro estaría reseñando sus libros? Posiblemente no, pero sí que recuerdo a Amalia como una mujer decidida, muy participativa y creativa. Precisamente, todas estas cualidades salen a flote en su libro, segundo que publica con Planeta (el primero es “Uno siempre cambia al amor de su vida por otro amor, o por otra vida”), y primero que me animaba a leer.

La expectativa era enorme, pues recuerdo las largas filas para sus firmas en Filbo, así como sus tweets sobre Meryl Streep, de manera que una noche, al llegar a casa después de una jornada particularmente estresante en mi oficina, decidí empezar a leer, y lo cierto es que casi no puedo parar. Pero basta de mí, hablemos de nuestro libro de hoy:

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Amalia Andrade con su libro.

¿Qué es el miedo? ¿Es acaso una proyección de eso que callamos y reprimimos conforme crecemos? ¿O es eso que sentimos cuando vamos al cine cuasi obligados a ver una película que sabemos que NO nos va a dejar dormir en paz esa noche? ¿O tal vez, es esa sensación de querer hacerse bolita al llegar del trabajo porque sentimos que la vida es demasiado caótica para nosotros?

Pues bien, en su libro Amalia nos habla sobre el miedo en todas sus formas, partiendo de la humildad de quien ha pasado por momentos bastante duros en su vida, y aun así, en lugar de dejarse ganar por sus temores, prefiere apelar a la escritura como un ejercicio de sanación y de hacerle frente a esos miedos que todos hemos experimentado en algún momento de la vida.

Apoyándose en referentes científicos, pero nunca cayendo en un tratamiento ladrilludo del tema, esta autora nos habla de las distintas clases de miedo, de sus posibles explicaciones, orígenes y formas de afrontarlo, utilizando ese tono dialógico y ameno que tan bien le funciona, y acompañando sus pensamientos y reflexiones de divertidos dibujos (SELENA <3) que más que caer en la parodia, terminan por lograr que todos sus lectores nos identifiquemos con siquiera uno de los temas que desarrolla en sus capítulos.

El libro no solo se queda en teorías o anécdotas de la autora, sino que también cuenta con distintas actividades que nos ponen a pensar en nuestros propios miedos, a dialogar con ellos, de manera que logremos entender si realmente le tememos a las culebras por ejemplo, y no a lo que estas representan (el dolor físico, que nos tengan que amputar un brazo, la muerte).

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Debo reconocer que al comienzo sentí miedo de tener que dibujar o escribir mis miedos de la infancia o de la actualidad. Era como volver a vivir esas noches de llanto y sacudidas nerviosas por temor a que el payaso de It viniera a matarme mientras dormía (cosa que sigo pensando la verdad), pero poco a poco decidí darme la oportunidad de intentar sanar algunas de esas heridas, y aunque sigo negando rotundamente que me inviten a ver la nueva de It, siento que, tal vez, en el futuro podré hablar de todos mis miedos sin tener una crisis nerviosa.

En definitiva, Amalia nos abre el corazón y la mente para contarnos el modo en que distintas fobias la llevaron a negarse algunas oportunidades, y apoyada por los ejemplos de fobias de varios de sus amigos, nos recuerda la importancia de hablar sin penas o tapujos acerca de enfermedades mentales como la ansiedad y la depresión, pues en muchas ocasiones puede suceder que nuestras mentes nos jueguen malas pasadas, y solo hablando del tema y buscando ayuda de profesionales podremos dar una batalla justa a esas voces que a veces nos dicen que nuestros miedos son más grandes que nosotros.

Llegué a este libro con mucha curiosidad y me quedo con la satisfacción de haber disfrutado y reído con muchas páginas, pero también el haber llorado y tenido que parar en algunas otras, y siento que esa era precisamente la idea, el sacar un ratico para uno mismo y poder enfrentarse a esos cajoncitos ocultos en lo más profundo de nuestras cabezas.

En verdad espero que este libro ayude a muchas personas del modo en que sé que ayudó a Malita y me ayudó a mí, además que trae varias cosillas para enriquecer la experiencia de lectura, y unas gomitas de-li-cio-sas.

Si quieren saber más de Amalia, pueden visitarla en sus redes sociales (Facebook, Twitter, Instagram) y participar del proyecto #MiedoAlMiedo, subiendo a sus redes las fotos de su experiencia de lectura. Aquí va una mía:

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Espero que se hayan divertido en este miércoles de libros, y ya saben, siempre estamos en Facebook y Twitter para todos ustedes.

Si no le gusta, no lea, y si le gusta, ¡comparta!